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12 de junio de 2012

Me uno al movimiento "Cosas que me da miedo contar"...

Imagen de Biscayenne tuneada por mi misma.


¡Hola a todos! Tras leer las entradas al respecto de Biscayenne, Aliter Dulcia y Manu, y después de días de pensarlo, he decidido unirme. Sinceramente, aunque me pareció algo muy interesante y con lo que me sentía plenamente identificada, no pensaba hacer un post al respecto por si nadie me escuchaba (léase "leía").

Mi blog es tan simple, apenas tiene seguidores (yo sigo pensando que nadie me lee) y unas fotos tan "churros" que no tengo claro a quién le podría interesar. Lo escribo porque me hace ilusión, pero reconozco que si yo estuviera al otro lado de la pantalla, posiblemente no me leería.

He ahí mi retahíla de confesiones:

  • Sí amigos, consigo sobrellevar mi existencia  sin Kitchen Aid, Thermomix, aerógrafo para tintes comestibles y demás elementos existenciales para la vida repostera. Me felicito a mi misma diariamente por ser una superviviente. Eso sí, de vez en cuando me acuerdo de que tengo una batidora de varillas de Lidl en el armario. 

  • No utilizo la técnica del brushing embroidery para decorar galletas, ni obleas ni nada parecido. A lo sumo he hecho glasa un par de veces, pero me deprimo porque gasto muy poca y acabo tirando un montón. No me gusta nada de nada tirar comida. 

  • Sólo tengo 5 platos de plástico de los chinos, y dos de ellos no los uso porque elegí unos colores horribles en los que no destaca nada de lo que le pongas (Sí, el verde y el azul se rebelaron en mi contra). Además cuento con mi vajilla de diario que es lo más para lograr un look "de estar por casa". Tengo que confesar que es la Luminarc blanca más básica, la de toda la vida. Yo, que soy muy práctica, quiero asegurarme de encontrar recambio de los platos cuando se me vayan rompiendo. No tengo ningún Cake Stand. Antes transportaba los postres en tuppers con tapas apañadas, pero ahora  supero día a día mi glamour con mi tartera de 3,99€ de Lidl.

  • Siempre hago las fotos en la barra de madera de la cocina, con la pared naranja de fondo. Soy poco original, lo sé. A veces le doy un toque chic poniendo un tapete de ganchillo que hizo la abuela de Jonás hace mucho años, porque mi hule me parece demasiado pueblerino. Podría hacer alguna foto arriba en la terraza con los cactus, pero no me veo yo metiendo un cupcake en la jardinera...

  •  Tengo 1 colorante en pasta ( los del Vahiné del Carrefour no cuentan). Sí, sólo uno....¿Qué por qué? Porque me cuesta gastarme un dinero que no me sobra en algo que no amortizaré lo suficiente. Es lo que tiene ser práctica. Antes no lo era y tengo una máquina para rosquillas (sin estrenar) y una para hacer magdalenas (casi sin usar), muertas de asco en otro armario. Conclusión: sólo tiño de rojo-rosa-colores que se parezcan. 

  • Yo también he pensado en dejar el blog. Pero no una, ni dos veces.... Trabajo, estudio y hago las cosas de casa con toda la ayuda habida y por haber de Jonás. Aún así no tengo tiempo ni de respirar.  También tengo que confesar que a veces, aún no teniendo examen, prefiero estar tranquila o hacer otras cosas en vez de publicar. En cierta manera,  algunos meses lo he sentido un poco como una esclavitud. 

  • Y por último (para no tener que hacer una segunda o tercera parte)...¡Cocino sin delantal! No es que no tenga (tengo de propaganda, de Ikea, de recuerdo del País Vasco...), es que ni pienso en ellos. Quizá si tuviera uno de esos fashion lo usaría hasta para bajar a comprar el pan. Yo como soy muy cómoda suelo cocinar en pijama, la lavadora se encargará de quitarle los restos de masa, harina o chocolate. Quizá es de marrana confesarlo, pero oye que mis pijamas no tienen mugre ninguna. Y como soy una marrana redimida, también rebaño los cacharros que uso y meto el dedo en la masa si es necesario. Eso sí, para sacar las bandejas del horno uso guantes :P

Confieso que me encantan los blogs cuquis como los llamáis, y el vintage  y todo lo que huela a rústico, pero no encaja con mi vida diaria por más que me pese. No tengo infraestructura para ello, y con gustarme no es suficiente.

Si llegados a este punto alguien que no conociera mi blog de antemano (raro, raro...) se pregunta qué hacen tantos cerdos en un blog de cocina, la explicación es sencilla: Me encantan los mapaches (es mi apodo cariñoso, por las ojeras), los hipopótamos y los cerditos. Estos últimos son mucho más fáciles de encontrar en San Google, sino habría optado por el osito lavador (mapache) o quizá por un burro de lo más campestre. Y para muestra unos cerditos vintage.

http://www.flickr.com/photos/spreadtheluv/226333079/

Si alguien lo lee, espero que le guste. Por si hay escasez de lectores, yo he disfrutado por todos escribiéndolo...

¿Aún tenéis cosas que os da miedo contar?

¡Besos 1000!



31 de mayo de 2012

Pudding de croissant

¡Hola de nuevo! Por fin he entregado mi proyecto final y me siento libre para poder hacer una entrada y disfrutarla porque no me aprieta el tiempo...

Hoy os traigo una receta que hice hace mucho tiempo, unos 6 meses fácilmente.... Me gustó tanto que la hice 2 veces seguidas durante la misma semana. Sé que soy una pesada con que "esta receta es super fácil y está buenísima" ¡Pero juro que es cierto!



¡Tachán! Es el pudding de croissant de Nigella Lawson. Lo he cogido del blog La Cocina de Babel, ya que tenía hechas las conversiones de las medidas. Yo es que con las "cups" y las "teaspoon" en las recetas no me llevo bien, y es que mi infraestructura "cocineril" no llega a tanta sofisticación. Una vez me ilusioné con hacer una receta con estas medidas, pero con las mismas se me pasó al leer que las cups no son de la misma medida de nuestras tazas. ¡ Ni siquiera son de la misma medida en los países que la usan como medida! En ese instanté me rebelé y decidí hacer sólo recetas en gramos hasta que me haga mayor y lo supere (y me compre un medidor de tazas).



Se nota que me he liberado de mi esclavitud escolar, porque hoy estoy sacando mi verdadero yo: el que se enrolla como una persiana. Vamos con la receta:

INGREDIENTES.

2 o 3 croissants duros.
100 grs de azúcar.
2 cucharadas de agua.
125 ml de nata espesa.
125 ml de leche.
2 cucharadas de extracto de vainilla.
2 huevos batidos.

ELABORACIÓN.

1. Cortamos los croissants a trocitos y los ponemos en una fuente apta para horno previamente engrasada. Yo he utilizado croissants de los baratos de Dia, esos que vienen envasados individualmente. Es cierto que son un poco secos para comerlos solos, pero para esta receta van genial.

2. Ponemos el azúcar y el agua en un cazo y lo calentamos a fuego lento hasta que se disuelva. Subimos un poco el fuego y lo mantenemos en el fuego hasta que se nos haga un caramelo dorado.


3. Bajamos de nuevo el fuego al mínimo y añadimos la nata (es normal que chisporrotee por el contraste de temperatura).  Vertemos la leche y la vainilla (yo había disuelto la vainilla antes en la leche) y removemos.

4. Cuando esté todo bien integrado, lo retiramos del fuego y le añadimos los huevos batidos y mezclamos hasta que se integre.

5. Vertemos esta mezcla sobre los croissants y lo dejamos unos 10 minutos hasta que se empapen. Yo lo hice a ojo, y cuando ví que se habían embebido el líquido di por hecho que estaban listos para ir al horno.

6. Horneamos unos 20 minutos a 180ºC hasta que veáis que está cuajado. Yo lo pinché y lo palpé despiadadamente para asegurarme  que estaba bien hecho (eso sí, con cuidadito de no quemarme, que necesito las dos manos...).

7. Dejamos enfriar el tiempo necesario para poder comerlo sin que nos vaya la salud en ello...¡Qué aproveche!


Espero que os haya gustado la receta y que os animéis a hacerla. Ya me contaréis....
¡Besos 1000!






 


Imagen de Internet
Vale no es un cerdito comiéndose un croissant...¿Pero acaso no es monísimo?

27 de mayo de 2012

Bizcocho de plátano y fresa SIN HUEVO.

¡Hola a todos! Hoy traigo de nuevo una receta sin huevo. Me estoy acostumbrando a cocinar sin huevo en las celebraciones familiares, para que así podamos disfrutar todos de un dulce después de comer...

He cambiado totalmente esta receta de La Cazuela Vegana, ya que le he quitado la naranja, las nueces, los frutos rojos, la harina integral...y he puesto otros ingredientes.  Creo que esta ha sido la vez que más me he atrevido a "tunear" una receta.



INGREDIENTES

87,5 grs de harina de trigo
87,5 grs de harina de maíz (la compré precocida en Día)
1/2 cucharadita de levadura química
1/2 cucharadita de bicarbonato
Una pizca de sal
90 grs de azúcar (le he quitado 40 grs del azúcar original)
100 ml de aceite de girasol
140 ml leche (le he puesto semidesnatada)
2 plátanos (los míos estaban super maduros)
Fresas (yo aproximadamente he puesto unas 5)



ELABORACIÓN

1. En un bol mezclamos todos los ingredientes secos (las harinas, la levadura, el bicarbonato y la sal).

2. En otro bol mezclamos los ingredientes líquidos (la leche y el aceite), y los plátanos machacados. Yo le he añadido unas gotas de esencia de vainilla. Cuando lo tengamos bien mezclado, se lo añadimos al bol de los ingredientes secos y mezclamos con un batidos de varillas hasta integrarlo (a mí con el manual me ha ido perfecto).

3. En un bol engrasado (Yo uso desmoldeante Crefino), vertemos un poco de mezcla, disponemos las fresas lavadas y cortadas a rodajas, y echamos lo que queda de mezcla.  Yo he usado un molde pequeño para bundt cake que tengo, porque sale poquita cantidad y además apenas sube en el horno.

4. Metemos nuestro molde en el horno precalentado a 180ºC. Según la receta original había que ponerlo con calor abajo hasta pasados 20 minutos que se cambiaba a calor arriba y abajo. Yo  tengo un miedo atroz a quemarlo por debajo, así que cuando he visto que empezaba a cuajar le he puesto ventilador arriba. Seguro que es un mal invento, pero ha quedado perfecto...Lo que siempre os digo: cuando pinchéis con un palillo y éste salga limpio, el bizcocho está hecho.

5. Dejamos enfriar.  Un vez frío lo podemos decorar con azúcar glass, sirope de fresa...aquí tenéis una prueba.


A pesar de ser un bizcocho sin huevo, no tiene nada que envidiarle al de toda la vida.... El plátano le da mucha humedad, y las fresas están en su punto. Es un postre muy agradable para la primavera y el verano, ya que por lo menos a mí en estas fechas es cuando me apetece tomar fruta. ¡Cuándo inventaremos un postre (no batidos...) con sandía o melón!

Espero que os aníméis a hacerlo, ya me contaréis... ¡Besos 1000!

Imagen de internet.
 Hoy los cerditos no tienen nada que ver con la receta... ¡Pero son tan monos!

6 de mayo de 2012

Galletas de mantequilla SIN HUEVO

¡Hola a todos! Vuelvo a traer la receta de las galletas de mantequilla pero sin huevo. Es una alternativa perfecta para los que tenemos algún alérgico a este alimento en casa. La receta original es de Sugar Mur. Decidí darles una forma distinta a la que suelo darle habitualmente, y finalmente hice botones.


Ingredientes.

150 gs. de mantequilla a temperatura ambiente
75 grs de azúcar glass
1 y 1/2 cucharaditas de aroma (yo puse vainilla)
1/2 cucharadita de sal
250 grs de harina (yo usé normal)




Elaboración.

1. Batimos la mantequilla con las varillas y le añadimos el azúcar tamizado hasta que esté quede cremoso.

2.   Añadimos el aroma que hayamos elegido y volvemos a batir hasta integrarlo.

3. Mezclamos la sal con la harina. La tamizamos y la añadimos a la mezcla anterior usando una lengua de silicona hasta que esté completamente integrado y podamos amasarlo con las manos.

4. Lo refrigeramos durante una hora aproximadamente, aunque también se pueden hacer estas galletas de un día para otro como hice yo. Para darle forma de botón me apañé con lo que tenía por casa....


Quizá hubiera sido mejor marcar el círculo interior con algo más pequeño, pero no encontré con qué hacerlo, ya que el cortador pequeño ya era de diámetro similar a un tapón de botella.

5. Horneamos durante 12-15 minutos a 180º (yo las tuve 12 minutos arriba y abajo porque me gusta que salgan blanquitas). Ya sabéis que al sacarlas están un poco blandas, pero que se endurecen al enfriarse.


Al marcarlas las volví a meter en la nevera un ratito para que se mantenga el dibujo. Aún así, volví a marcar algunas de las galletas justo al sacarlas del horno.


Es una receta facilísima, con ingredientes básicos que todos tenemos en casa ¡Y se hace en un plis plas! Espero que os animéis a hacerla, ya me contaréis.
¡Besos 1000!