| Imagen de Biscayenne tuneada por mi misma. |
¡Hola a todos! Tras leer las entradas al respecto de Biscayenne, Aliter Dulcia y Manu, y después de días de pensarlo, he decidido unirme. Sinceramente, aunque me pareció algo muy interesante y con lo que me sentía plenamente identificada, no pensaba hacer un post al respecto por si nadie me escuchaba (léase "leía").
Mi blog es tan simple, apenas tiene seguidores (yo sigo pensando que nadie me lee) y unas fotos tan "churros" que no tengo claro a quién le podría interesar. Lo escribo porque me hace ilusión, pero reconozco que si yo estuviera al otro lado de la pantalla, posiblemente no me leería.
He ahí mi retahíla de confesiones:
- Sí amigos, consigo sobrellevar mi existencia sin Kitchen Aid, Thermomix, aerógrafo para tintes comestibles y demás elementos existenciales para la vida repostera. Me felicito a mi misma diariamente por ser una superviviente. Eso sí, de vez en cuando me acuerdo de que tengo una batidora de varillas de Lidl en el armario.
- No utilizo la técnica del brushing embroidery para decorar galletas, ni obleas ni nada parecido. A lo sumo he hecho glasa un par de veces, pero me deprimo porque gasto muy poca y acabo tirando un montón. No me gusta nada de nada tirar comida.
- Sólo tengo 5 platos de plástico de los chinos, y dos de ellos no los uso porque elegí unos colores horribles en los que no destaca nada de lo que le pongas (Sí, el verde y el azul se rebelaron en mi contra). Además cuento con mi vajilla de diario que es lo más para lograr un look "de estar por casa". Tengo que confesar que es la Luminarc blanca más básica, la de toda la vida. Yo, que soy muy práctica, quiero asegurarme de encontrar recambio de los platos cuando se me vayan rompiendo. No tengo ningún Cake Stand. Antes transportaba los postres en tuppers con tapas apañadas, pero ahora supero día a día mi glamour con mi tartera de 3,99€ de Lidl.
- Siempre hago las fotos en la barra de madera de la cocina, con la pared naranja de fondo. Soy poco original, lo sé. A veces le doy un toque chic poniendo un tapete de ganchillo que hizo la abuela de Jonás hace mucho años, porque mi hule me parece demasiado pueblerino. Podría hacer alguna foto arriba en la terraza con los cactus, pero no me veo yo metiendo un cupcake en la jardinera...
- Tengo 1 colorante en pasta ( los del Vahiné del Carrefour no cuentan). Sí, sólo uno....¿Qué por qué? Porque me cuesta gastarme un dinero que no me sobra en algo que no amortizaré lo suficiente. Es lo que tiene ser práctica. Antes no lo era y tengo una máquina para rosquillas (sin estrenar) y una para hacer magdalenas (casi sin usar), muertas de asco en otro armario. Conclusión: sólo tiño de rojo-rosa-colores que se parezcan.
- Yo también he pensado en dejar el blog. Pero no una, ni dos veces.... Trabajo, estudio y hago las cosas de casa con toda la ayuda habida y por haber de Jonás. Aún así no tengo tiempo ni de respirar. También tengo que confesar que a veces, aún no teniendo examen, prefiero estar tranquila o hacer otras cosas en vez de publicar. En cierta manera, algunos meses lo he sentido un poco como una esclavitud.
- Y por último (para no tener que hacer una segunda o tercera parte)...¡Cocino sin delantal! No es que no tenga (tengo de propaganda, de Ikea, de recuerdo del País Vasco...), es que ni pienso en ellos. Quizá si tuviera uno de esos fashion lo usaría hasta para bajar a comprar el pan. Yo como soy muy cómoda suelo cocinar en pijama, la lavadora se encargará de quitarle los restos de masa, harina o chocolate. Quizá es de marrana confesarlo, pero oye que mis pijamas no tienen mugre ninguna. Y como soy una marrana redimida, también rebaño los cacharros que uso y meto el dedo en la masa si es necesario. Eso sí, para sacar las bandejas del horno uso guantes :P
Confieso que me encantan los blogs cuquis como los llamáis, y el vintage y todo lo que huela a rústico, pero no encaja con mi vida diaria por más que me pese. No tengo infraestructura para ello, y con gustarme no es suficiente.
Si llegados a este punto alguien que no conociera mi blog de antemano (raro, raro...) se pregunta qué hacen tantos cerdos en un blog de cocina, la explicación es sencilla: Me encantan los mapaches (es mi apodo cariñoso, por las ojeras), los hipopótamos y los cerditos. Estos últimos son mucho más fáciles de encontrar en San Google, sino habría optado por el osito lavador (mapache) o quizá por un burro de lo más campestre. Y para muestra unos cerditos vintage.
| http://www.flickr.com/photos/spreadtheluv/226333079/ |
Si alguien lo lee, espero que le guste. Por si hay escasez de lectores, yo he disfrutado por todos escribiéndolo...
¿Aún tenéis cosas que os da miedo contar?
¡Besos 1000!











